Las cargas de trabajo de IA están teniendo un profundo efecto en la infraestructura de los centros de datos, llevando al límite los sistemas tradicionales de energía y refrigeración y transformando las propias instalaciones. Dar cabida a una computación más rápida y a racks de clase megavatio exige más que mejoras incrementales. Llevar al mercado la próxima generación de infraestructura requiere una estrecha colaboración entre operadores de centros de datos, proveedores y fabricantes. NVIDIA y un ecosistema creciente de proveedores de tecnología e infraestructura están liderando el cambio hacia una arquitectura abierta de 800 VCC para fábricas de IA de próxima generación que permitirán una distribución de energía más eficiente y rentable desde la red eléctrica hasta la GPU.
Una ruta más eficiente desde la red hasta la GPU
La justificación para utilizar 800 VCC se basa en principios eléctricos sencillos. Aumentar la tensión de distribución permite suministrar la misma cantidad de potencia con una corriente considerablemente menor que la que requieren los diseños tradicionales de 48-54 VCC. La conversión de la alimentación de CA trifásica de la red a 800 VCC para su distribución a los racks posibilita la conversión CC/CC reductora más cerca de los servidores, procesadores y módulos de memoria. Esto simplifica la ruta de alimentación al optimizar las etapas de conversión entre la red y el sistema informático. El resultado son menores pérdidas resistivas, menos cobre, conductores más pequeños y menos componentes, lo que en última instancia permite que una mayor cantidad de la potencia disponible llegue al sistema informático.
Como señala NVIDIA en su último Blog sobre la hoja de ruta de 800 VCC, Cada generación de computación acelerada exige más de la infraestructura que la respalda. Este cambio requiere una innovación coordinada en conversión de energía, protección, distribución, almacenamiento de energía, computación y refrigeración. NVIDIA ha trazado una ruta práctica para su adopción mediante diseños de referencia DSX que facilitan la transición de la infraestructura de CA a través de arquitecturas híbridas y, finalmente, a instalaciones nativas de 800 VCC. Esto ofrece a los operadores múltiples vías de acceso a la computación de mayor densidad, al tiempo que ayuda a preservar las inversiones existentes en terrenos, derechos de energía e infraestructura de las instalaciones. NVIDIA está colaborando con socios del ecosistema para establecer interfaces comunes y construir una cadena de suministro basada en especificaciones abiertas de 800 VCC.