Cada año, más de 210.000 jóvenes en Suiza Los estudiantes se inscriben en programas de aprendizaje, una de las tasas de participación más altas de Europa. Para los estudiantes y futuros empleados, estos programas tienen un impacto significativo y generalizado, abarcando más de 230 profesiones, incluyendo la fabricación avanzada, la ingeniería, la informática y puestos comerciales.
A nivel mundial, las carreras en el sector manufacturero suelen considerarse profesiones gratificantes y con proyección a largo plazo. En Suiza, el sistema dual de formación profesional contribuye a reforzar esta percepción al combinar el aprendizaje práctico en el entorno laboral con la educación formal, creando así una base sólida para carreras profesionales sostenibles.
Los aprendices perciben un salario mientras aprenden, y la mayoría de los graduados obtienen excelentes resultados en materia de empleo, y muchos de ellos pasan directamente a ocupar puestos permanentes.
Si bien los puestos de fabricación actuales son más dinámicos y tecnológicamente avanzados que hace décadas, el valor subyacente sigue siendo el mismo: las personas que crecen con la empresa, se adaptan al cambio y desarrollan una profunda experiencia con el tiempo pueden crear carreras significativas y duraderas. Las largas permanencias no son una excepción en Flex en Suiza. Suelen ser el resultado de una inversión temprana y reflexiva en habilidades, flexibilidad y confianza.
Nadie personifica mejor esta dedicación que Maria Farago, formadora profesional en ventas internas y administración en Flex en Suiza.
Su evolución desde joven aprendiz hasta profesional con larga trayectoria pone de manifiesto cómo invertir en habilidades fundamentales puede conducir a una carrera profundamente gratificante, adaptable y resiliente.